Como saber si mi hijo necesita ortodoncia

6 señales para saber si tu hijo necesita ortodoncia

Cada vez es más frecuente ver a niños y niñas de poca edad con ortodoncia para corregir problemas en los dientes. Los padres, que hace años no hacían tanto caso a una correcta salud buco dental, se preocupan en la actualidad por poder solucionarlo cuanto antes.

Por este motivo no es nada extraño que muchos se pregunten si sus hijos podrían necesitar algún tipo de ortodoncia. En este artículo vamos a tratar de ayudarte a buscar las señales más evidentes para saber si necesitas pedir hora en el ortodoncista.

En nuestra clínica dental en en Ciudad Lineal consideramos que, para tratar los problemas dentales, tanto de origen genético como los provocados por malos hábitos, lo mejor es comenzar cuanto antes. Así que si tienes un hijo que ya ha cumplido los seis años estamos seguros que este artículo será de tu interés.

Corregir los problemas de un niño es mucho más fácil y económico que los de un adulto.

6 claves para saber si tu hijo necesita ortodoncia

  1. Si tu hijo se chupa el pulgar con frecuencia debes estar alerta. Es uno de los primeros malos hábitos que adquirimos y que hace que los incisivos superiores se muevan hacia delante y los inferiores hacia atrás. Tampoco es recomendable usar el chupete después de los tres años ni el biberón, ya que modifica el aspecto de la boca.
  2. Te advertimos que, si tu hijo respira por la boca en lugar de por la nariz, posiblemente necesite ortodoncia. Esto puede estar ocasionado por una mordida abierta y que los labios no cierren.
  3. Si ha perdido muy pronto, o muy tarde, los dientes de leche también debes tenerlo en cuenta. Los dientes de leche deben comenzar a caerse a los 6 años y se deben terminar de caer sobre los 9 años. Que ocurra fuera de estos plazos puede indicar que hay algún problema de dentición. En caso de caerse antes por caries debes enseñarles a tus hijos mejores hábitos de higiene bucal para que esto no ocurra.
  4. Dientes no alineados, separados o apiñados. Dientes que sobresalen. Cuando observemos que esto ocurre, y que ya estén saliendo los dientes definitivos, debemos acudir al dentista.
  5. Si le cuesta masticar o morder también debes estar atento, porque quizás necesite ortodoncia. Además, ten en cuenta que esto puede ocasionar dolores de cabeza o de cuello.
  6. Vigila que los más pequeños tengan una cara armónica, con simetría. De no ser así, puede deberse a algún problema dental. Puedes observar si sus dientes son demasiado grandes para su cara.

Si bien cada niño es único, la visita a al ortodoncista debes hacerla a partir de los seis años. Una vez estén los dientes definitivos ya es buen momento para comenzar con una ortodoncia si es necesario, ya que es mucho más fácil y rápido solucionar los problemas en la boca de un niño que aún está en desarrollo.

 

Retenedores de ortodoncia: imprescindibles para una correcta ortodoncia

Al hablar de retenedores nos referimos a los aparatos que se colocan en la última fase de un procedimiento de ortodoncia, con el fin de que los logros obtenidos no se pierdan y evitar así que las piezas dentales regresen a su posición inicial que se ha tratado de corregir durante el proceso de ortodoncia.

No utilizar retenedores, tras haber llevado la ortodoncia, puede hacer que los dientes vuelvan a su posición inicial y que el paciente deba comenzar el proceso desde el comienzo. Por ello son fundamentales con la intención de garantizar unos resultados definitivos.

Podemos diferenciar entre retenedores fijos -unas láminas de alambre fino que se colocan tras los dientes, cementado, que son muy cómodos y estéticos- y removibles -una férula transparente, también muy estéticos, pero no tan imperceptibles-. Los fijos deberás llevarlos de forma definitiva, pero ni son molestos, ni se nota que los llevas Los removibles los tendrás que llevar durante el tiempo que tu dentista en Ciudad Lineal te indique. En un comienzo los llevarás buena parte del día y, con el tiempo, solo por la noche.

No molestos e indoloros

Los retenedores de ortodoncia son indoloros y se adaptan perfectamente a la boca del paciente. Su colocación, tanto en los fijos, como los removibles, es muy sencilla y no provoca ningún tipo de presión como puede ser habitual en los aparatos habituales de ortodoncia.

Es importante tener en cuenta que, si se despegan o se rompen los retenedores, deberás acudir a tu especialista para su colocación. Bien para volver a cementar o sustituir si no está en buen estado. No hacerlo es un error, ya que así te estás arriesgando a que tus dientes se muevan y terminen en una posición que no es la que se busca.